
Haciendo que los calentadores exteriores sean realmente inteligentes
La mayoría de los calentadores exteriores solo sirven para calentar el aire, lo cual es una pérdida de tiempo, ya que el viento se encarga de disipar ese calor. El infrarrojo, en cambio, calienta a las personas y a los muebles, no al viento. Pero la verdadera magia ocurre cuando dejamos de usar interruptores manuales y permitimos que un sistema domótico se encargue de todo. Imagínese estar dentro de casa y darse cuenta de que afuera hace mucho frío; basta con decirle a la casa que “entre en modo invierno”. Para cuando salga al patio, ya se sentirá como si estuviera abrazado por algo cálido.
Por qué es instantáneo
Lo interesante es que el infrarrojo no necesita “calentarse” primero. No hay necesidad de esperar a que los componentes internos se enciendan o que el ventilador empiece a funcionar. Cuando conectamos estos dispositivos a un controlador Zigbee o Matter, estamos eliminando al intermediario. En cuanto el relé inteligente se activa, la energía llega directamente al filamento, y usted siente el calor en su piel. Es algo instantáneo.
Cómo manejar las condiciones climáticas
Dado que estos dispositivos están en el exterior, no se pueden usar electrónicos comunes. Llueve, hay humedad… Usamos carcasas con clasificación IP44 o IP65, lo que significa que están bien protegidas contra las condiciones climáticas. También utilizamos aleaciones resistentes a la corrosión, para que su inversión no se convierta en un objeto oxidado después de un invierno. En cuanto a los componentes inteligentes, los guardamos en cajas de conexión secas o los sellamos con resina. Es la única forma de evitar que un poco de humedad dañe el sistema.
Los problemas que pueden surgir con la automatización
Aquí es donde la gente suele cometer errores. No se puede simplemente conectar un calentador de 3 kW a un enchufe inteligente barato que se compre en línea. Si lo hace, es probable que los componentes internos se dañen al instante. Estos calentadores consumen mucha energía. Para hacerlo bien, usamos contactores resistentes o disyuntores inteligentes dedicados. También es necesario tener en cuenta la corriente de arranque: ese gran aumento de corriente que ocurre cuando el calentador se enciende. Si su panel eléctrico no está equilibrado, tendrá que ir al garaje cada vez que quiera calentarse. Eso no es precisamente la experiencia de lujo que buscamos.