
Cómo lograr la temperatura adecuada para la fabricación de nanotubos de carbono
Si deseas construir una planta de fabricación moderna, debes dejar de pensar en los métodos de calentamiento utilizados hace veinte años. Olvídate de esos hornos convencionales que tardan una eternidad en calentarse. Al trabajar con nanotubos de carbono, necesitas algo más rápido y preciso.
Es aquí donde entran en juego los sistemas de infrarrojos de alta densidad.
Por qué los sistemas de infrarrojos funcionan bien
Lo importante en el proceso de crecimiento de los nanotubos de carbono es mantenerse dentro de un rango de temperatura muy específico. Utilizamos emisores de infrarrojos de onda corta, ya que no pierden tiempo calentando el aire dentro de la cámara. En lugar de eso, envían energía directamente al sustrato. Esto es una gran ventaja: se reducen los tiempos de calentamiento, y el equipo no necesita ocupar la mitad de la habitación. Además, como todo está digitalizado, podemos controlar las zonas térmicas en tiempo real y ajustar la potencia según lo que nos indican los sensores.
Haciendo que la tecnología “inteligente” funcione realmente
Una planta de fabricación inteligente no se trata solo de comprar un calentador sofisticado. Se trata también de cómo ese calentador interactúa con el resto del equipo. Conectamos estos sistemas de infrarrojos a controladores PID basados en PLC, para que la temperatura no varíe. Al modular la potencia, podemos sincronizar el calor perfectamente con la velocidad a la que se mueve el transporte o con la rapidez con la que se alimenta el sustrato. Esto evita que se supere la temperatura deseada. Si la temperatura es demasiado alta, se dañará el catalizador o se arruinará la estructura de los nanotubos de carbono. Nadie quiere desperdiciar toda una producción debido a un calentador demasiado agresivo.
La realidad complicada de la ingeniería
Recuerda que los sistemas de infrarrojos de alta potencia generan una cantidad enorme de calor. Es algo intenso. Es necesario diseñar sistemas de enfriamiento adecuados. Si el sistema de extracción no puede eliminar ese calor de los componentes electrónicos, estas se sobrecalentarán y dejarán de funcionar. Es una forma frustrante de perder un día de producción.
Para facilitar las cosas, diseñamos estos sistemas para permitir cambios rápidos. Cuando una lámpara se daña, basta con reemplazarla sin tener que desmontar todo el equipo. Mientras tanto, el sistema digital supervisa el estado de la lámpara, para que sepas exactamente cuándo es momento de reemplazarla antes de que se dañe por completo.